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Mostrando entradas de 2013

PRIMEROS DÍAS EN LONDRES - FINAL

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Por: Holger Ortega M. Iró nicamente, estudiar en una de las mejores universidades del mundo es un destino que traté de evitar a toda costa: cuando recién empecé mi búsqueda de universidades a las cuales podía aplicar, esquivaba aquellas que ocupaban un puesto demasiado alto en el ranking, porque daba por hecho que ninguna de ellas me aceptaría con mi historial de notas mediocres y rebeldías académicas. Así que pasé sólo de vista por las páginas web de universidades como Cambridge u Oxford, y llegué a la sencilla University College London -de la cual antes no había escuchado ni siquiera el nombre-  atraído únicamente por lo interesante que se escuchaba el programa de estudios, perfecto para un físico buscando estudiar modelos matemáticos de la inteligencia. El Camden Market, antes un establo, ahora una "Calle Ipiales" londinense. Tampoco conocía en aquellos tiempos, a pesar de la enorme fama que la precede, muchos detalles curiosos acerca de esta ciudad, Londres, u...

PRIMEROS DÍAS EN LONDRES - PARTE 3

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Por: Holger Ortega M. Mis "primeros días en Londres" se han convertido ya prácticamente en dos meses, contados con rapidez desesperante desde aquel 18 de septiembre en que llegué acá. Valga la oportunidad para recordar nuevamente aquella profunda sensación de novedad, la sensación de que en medio de cosas tan futuristas como el tren Express o el aeropuerto Heathrow, elementos simples como  la luna o como la gravedad (que de pronto, una vez afuera de los ascensores, cayó con toda su contundencia sobre mis enormes maletas), eran completamente anticuados y fuera de lugar. Con el tiempo, todos aquellos elementos anticuados han vuelto paulatinamente a su lugar en mi cabeza, y si bien esta costumbre peculiar de la Tierra de rotar con su eje inclinado crea situaciones curiosas como que  la luna aparezca acá en una posición errónea -¡flotando sobre el horizonte con sus cuernos alineados en sentido vertical , cosa rara!- o que la luz del sol sea cada día un recurso más y más e...

PRIMEROS DÍAS EN LONDRES - PARTE 2

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Por: Holger Ortega M. El St Pancras, visto desde mi ventana Afortunadamente, y q uizás por los efectos del jet-lag , mi hambre se vio sumida pronto en un piadoso sueño del cual desperté totalmente renovado... "¡Estoy en Londres!", me dije a mí mismo como para constatar que no estaba soñando, pero la prueba más fehaciente de esa realidad se desplegó esplendorosamente ante mis ojos cuando abrí las cortinas de mi habitación para saludar la mañana: una edificación preciosa e imponente, con una reloj en su torre principal,  me habló de toda la belleza arquitectónica que me esperaba en esta ciudad. Aún medio adormecido, confundí la torre con el Big Ben, y la emoción me hizo despertar de golpe. Sin embargo, claro, yo estaba equivocado. Cuando salí a comprar mi tan esperada comida pasé junto a aquel hermoso producto de las locuras y ambiciones humanas y me enteré que se trataba del St Pancras Renaissance Hotel, un hotel de muchas estrellas, me supuse, a juzgar por el Lambor...

PRIMEROS DÍAS EN LONDRES - PARTE 1

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Por: Holger Ortega M. Y bien, lo que algún día me parecía imposible, ahora es una realidad: estoy en Londres. Pisar sus calles y mirar sus monumentos se me ha vuelto una experiencia cotidiana, ya no me confundo al cruzar la calle por el hecho de que acá los carros circulan por la izquierda, sé dónde comprar el pan y la leche a buenos precios, e incluso cruzo la calle aun cuando el semáforo peatonal está en rojo, como todo buen londinense. Casas tradicionales con sus chimeneas múltiples. Difícil se me hace creer que apenas hace 18 días todo esto me parecía de otro planeta, el día que llegué a esta ciudad. El aeropuerto magnífico, perfectamente organizado (no como el de Barajas, en Madrid, donde los de Iberia nos cambiaron de puerta de embarque dos veces, nos tuvieron esperando por una hora, nos cambiaron de avión y nos invitaron a luchar unos contra otros por encontrar un buen asiento, pues súbitamente dejaron sin efecto el número que había en nuestros pases de a bordo); el t...