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Mostrando entradas de octubre, 2013

PRIMEROS DÍAS EN LONDRES - PARTE 2

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Por: Holger Ortega M. El St Pancras, visto desde mi ventana Afortunadamente, y q uizás por los efectos del jet-lag , mi hambre se vio sumida pronto en un piadoso sueño del cual desperté totalmente renovado... "¡Estoy en Londres!", me dije a mí mismo como para constatar que no estaba soñando, pero la prueba más fehaciente de esa realidad se desplegó esplendorosamente ante mis ojos cuando abrí las cortinas de mi habitación para saludar la mañana: una edificación preciosa e imponente, con una reloj en su torre principal,  me habló de toda la belleza arquitectónica que me esperaba en esta ciudad. Aún medio adormecido, confundí la torre con el Big Ben, y la emoción me hizo despertar de golpe. Sin embargo, claro, yo estaba equivocado. Cuando salí a comprar mi tan esperada comida pasé junto a aquel hermoso producto de las locuras y ambiciones humanas y me enteré que se trataba del St Pancras Renaissance Hotel, un hotel de muchas estrellas, me supuse, a juzgar por el Lambor...

PRIMEROS DÍAS EN LONDRES - PARTE 1

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Por: Holger Ortega M. Y bien, lo que algún día me parecía imposible, ahora es una realidad: estoy en Londres. Pisar sus calles y mirar sus monumentos se me ha vuelto una experiencia cotidiana, ya no me confundo al cruzar la calle por el hecho de que acá los carros circulan por la izquierda, sé dónde comprar el pan y la leche a buenos precios, e incluso cruzo la calle aun cuando el semáforo peatonal está en rojo, como todo buen londinense. Casas tradicionales con sus chimeneas múltiples. Difícil se me hace creer que apenas hace 18 días todo esto me parecía de otro planeta, el día que llegué a esta ciudad. El aeropuerto magnífico, perfectamente organizado (no como el de Barajas, en Madrid, donde los de Iberia nos cambiaron de puerta de embarque dos veces, nos tuvieron esperando por una hora, nos cambiaron de avión y nos invitaron a luchar unos contra otros por encontrar un buen asiento, pues súbitamente dejaron sin efecto el número que había en nuestros pases de a bordo); el t...